Vemos Global Futurizer como un proyecto abierto y colaborativo con el que poder crear una red de agentes implicados en generar y liderar un cambio necesario en la sociedad. Para ello, es importante que entendamos el concepto de “hibridación” que tiene detrás. Cuando hablamos de hibridar, hablamos de crear a partir de unir dos o más ingredientes de forma no natural, es decir, crear a partir de algo aparentemente inexistente, por lo que se puede decir, que en Global Futurizer hibridamos a 3 niveles que explicamos a continuación:

Hibridación entre personas y disciplinas

Se puede decir, que una de las bases de nuestro proyecto es la teoría que nos presenta Frans Johansson en su libro El Efecto Medici, la importancia de mezclar diferentes ideas, conceptos, disciplinas y culturas en una mismo lugar, algo que él llama la intersección. Por ello, siempre creamos equipos multidisciplinares con diferentes perfiles universitarios y gente con experiencia en el mundo laboral, impulsando de esta manera las conexiones entre ellos.

Hibridación entre entornos

Venimos de una formación muy ligada al mundo laboral, por lo que, lo que intentamos es acercar los dos mundos y dar a más jóvenes la oportunidad de vivir lo que nosotros hemos vivido. En este sentido, creemos firmemente en el potencial de crear espacios de colaboración que estén activamente dinamizados con el objetivo de buscar oportunidades de crear cosas nuevas entre, en este caso, universidades y empresas. Bilbao Berrikuntza Faktoria es un ejemplo de ello.

Hibridación entre empresas

En cuanto a las empresas, seleccionamos empresas de la mayor variedad posible en cuanto a sectores se refiere. Por otro lado, intentamos que todos los casos sean diversos y variados y que toquen más de un sector para que se puedan dar “hibridaciones” de mayor escala.